Pautas orientativas para la asistencia a la diversidad y la inclusión de personas sordas

Guidelines for diversity assistance and inclusion of deaf people

Authors

  • Roberto García Sánchez
  • Justo Pedro Hernández González

DOI:

https://doi.org/10.46932/sfjdv2n5-013

Keywords:

personas sordas, lengua de signos, inclusión

Abstract

Comunidad  Sorda es aquella que participa de unos valores culturales y lingüísticos construidos en torno a la lengua de signos y a una concepción visual del mundo.

Entre las personas sordas usuarias de la lengua de signos algunas aprendieron a signar en su infancia y otras siendo ya adultas; hay quienes son usuarias de audífonos o implantes cocleares y, entre ellas, hay quienes usan la lengua de signos y quienes no.

También debemos mencionar a aquellas personas sordas que, a causa de un sistema educativo no inclusivo, tienen problemas de expresión y comprensión de textos escritos.

Al igual que en el resto de la población, entre las personas sordas encontraremos niños, jóvenes, mayores, personas sordas con otra(s) discapacidad(es)... Todas y cada una de ellas con sus necesidades y demandas concretas. Es importante saber que, aun tratándose de un colectivo heterogéneo, todas las personas sordas, cualquiera que sea su tipo o grado de sordera, situación individual e independientemente de que sean o no usuarias de las lenguas de signos, comparten la necesidad de acceder a la comunicación e información del entorno sin barreras de ningún tipo.

Por ese motivo es necesario desarrollar un servicio de orientación, asesoramiento y acción tutorial específico para el alumnado sordo que tenga en cuenta sus necesidades y dificultades y que evite cualquier tipo de discriminación o falta de accesibilidad al contenido universitario del tipo que sea. Por lo tanto, es necesario proporcionar este servicio con los recursos audiovisuales necesarios, intérpretes de lengua de signos española y formación continua a la comunidad universitaria. Es fundamental coordinarse con las asociaciones de personas sordas para cumplir los requisitos básicos que garanticen su inclusión, puesto que éstas son las que conocen mejor sus necesidades por la lucha de sus derechos, y orientar a la universidad para la consecución de dicha finalidad.

 

A Deaf Community is one that participates in cultural and linguistic values built around sign language and a visual conception of the world.

Among the deaf people who used sign language, some learned to sign in their childhood and others when they were adults; there are those who use hearing aids or cochlear implants and, among them, there are those who use sign language and those who do not.

We will also find deaf people who, because of a non-inclusive educational system, have problems of expression and comprehension of written texts.

As in the rest of the population, among the deaf people we will find children, young people, elderly, deaf people with other disability(ies). . . Each and every one of them with their specific needs and demands. It is important to know that, even if it is a heterogeneous collective, all deaf people, whatever their type or degree of deafness, individual situation and regardless of whether or not they are users of sign languages, share the need to access the communication and information of the environment without barriers of any kind.

For this reason it is necessary to develop a service of guidance, advice and specific tutorial action for deaf students that takes into account their needs and difficulties and avoids any type of discrimination or lack of accessibility to university content of any kind. Therefore, it is necessary to provide this service with the necessary audiovisual resources, Spanish sign language interpreters and continuing education to the university community. It is essential to coordinate with associations of deaf people to meet the basic requirements to ensure their inclusion, since they are the ones who best know their needs by fighting for their rights, and guide the university to achieve that goal.

Published

2021-10-08